Paren las Rotativas

Escobar a fondo: un inédito confesionario de anécdotas e historias, desde los 90 para acá

La traición y el perdón. Una autocrítica suya y del menemismo. La cena del dueño de Barrick en su casa. La vez que quiso renunciar. Las mesas de póker y la proyección de Uñac.
lunes, 1 de marzo de 2021 · 21:13

El ex gobernador Jorge Escobar pasó por Paren las Rotativas en una entrevista a fondo pocas veces vista en la televisión local. El ahora empresario realizó una autocrítica de los aspectos más polémicos de sus gestiones, contó los entretelones que presenció con el menemismo, y anécdotas de reuniones que mantuvo con figuras trascendentes del poder en los años 90`, que, a la actualidad, todavía muestran sus repercusiones. A la vez realizó un análisis exhaustivo de la realidad política del momento, pasando desde CFK al actual gobernador Sergio Uñac. 

​El punto de partida fue el fallecimiento del ex presidente Carlos Saúl Menem, que a sus 90 años dejó de existir el pasado 14 de febrero. En este aspecto Escobar, muy vinculado al riojano, contó cómo recibió la noticia y reveló detalles de las incontables reuniones que tuvo con el entonces presidente. 

“Yo creo que la historia juzgará a Menem, al menos fue un presidente de códigos, de lealtad y yo tomé ese código. Él fue un presidente que abrió la Argentina al mundo, de desprolijidades también, de entes de control que no funcionaron; si no hubieran estado las privatizaciones de las telecomunicaciones, hoy estaríamos todavía con el teléfono a pedal”, afirmó.

Foto archivo Diario de Cuyo. 

Escobar fue gobernador desde 1991 a 1992 y entre 1995 y 1999. También fue convencional constituyente en 1994; diputado nacional; presidente del PJ sanjuanino e interventor del PJ de Capital Federal. Así mismo la historia recuerda el episodio con el entonces secretario general de ATE, Héctor Sánchez, que fue el promotor del juicio político que empezó siendo un tema de discriminación sindical y terminó abarcando una denuncia de utilización de bienes públicos en beneficio de una propiedad privada del entonces gobernador.

Fue una voluminosa investigación, en medio de una compleja trama política que incluyó pases de facturas y un peronismo que terminó dividido entre los leales a Escobar y los que se fueron con el vicegobernador Juan Carlos Rojas, quien terminó asumiendo una vez consumada la destitución el 17 de diciembre de 1992.
Más adelante la Corte Suprema de Justicia de la Nación encontró viciado el proceso de juicio político y le restituyó el cargo el 29 de diciembre de 1994. Logró la reelección hasta diciembre de 1999, cuando intentó un tercer mandato pero lo barrió la Alianza en el cuarto oscuro.

“San Juan es una provincia violenta, ni Sarmiento pudo terminar su mandato. Yo creo que creamos un antecedente, hace mucho el Justicialismo no ganaba en San Juan y nosotros logramos un camino”, sostuvo el ex mandatario durante la entrevista. Y agregó que “conversando con Uñac yo le decía que no te podes dar el lujo de fracasar, porque si fracasas fracasa la generación tuya”. 

Al estar muy vinculado a la política, la tentación de volver a ocupar un cargo público sigue estando presente en la vida del empresario, aunque él mismo hizo una acepción: “No volvería al cargo de gobernador, pero si me dicen de participar de un proyecto nacional, diría que sí. Ahora creo que es el turno de aquellos que tienen más fuerza. Yo converso con muchos de esos dirigentes de orden nacional”.  Mirá la entrevista completa:

La cena del dueño de Barrick en su casa

Sobre las reuniones importantes que mantuvo no solo siendo funcionario, sino también cuando fue destituido, Escobar recordó una muy particular con el CEO de Barrick Gold en su propia casa.

“El presidente de Barrick, Peter Munk estuvo comiendo en mi casa con su mujer. Me dijo `no se olvide que nosotros tenemos una empresa grande y necesitamos conversar con quien va a volver al gobierno porque queremos que nos adjudique toda la cordillera`", contó sobre aquellos años donde Escobar había quedado destituido. “Trece años después Cavallo visitó a Canadá y me invitó a ese viaje porque yo conocía a Peter Munk y más adelante firmamos Pascua Lama, después los demás continuaron la historia”, concluyó.

Escobar también fue un reconocido empresario automotriz. En 1987 compró la concesionaria Peugeot en Comodoro Rivadavia. Cuando sus dos hermanos crecieron, también se sumaron a la administración de las empresas. Él fue presidente de los concesionarios de todas las marcas de San Juan, también delegado de Cuyo de los concesionarios de Ford y presidente de Ford parta todo el país.

Sobre los años 90: pócker, elecciones y una salida anunciada

“Fue una época difícil, en mi caso fue un golpe democrático. Afortunadamente no me proscribieron. Yo fui a verlo a Menem antes de que me destituyeran y le dije presidente quiero que sea el primero en saber que voy a renunciar. Y el presidente me dijo por qué, porque yo no vine a la política para esto le respondí”, contó sobre aquellos años.

 El ex mandatario aseguró que mantenía una amistad “muy linda” con Menem por el vínculo que tenía con el hermano del presidente, Eduardo Menem, que estuvo en diversos cargos políticos.

“Jugué 3 o 4 veces al póker con ellos. Yo estaba asustado por lo que se jugaba y viajé dos o tres veces con el presidente. Si yo no iba a Buenos Aires, iba a La Rioja, ahí podíamos charlar más tranquilos”, aseguró.

Para el empresario y político sanjuanino la caída del Menemismo se dio después de la muerte del hijo del presidente. “Menem quedó herido por la muerte de su hijo, durante un tiempo lo shockeo y hubo que respetarle el tiempo de duelo, pero el país no tenía tiempo para ese duelo”. 

En San Juan dos elecciones —la de diputados nacionales en 1993 y la de constituyentes en 1994— demostraron que los sanjuaninos estaban mayoritariamente con Escobar. El amplio respaldo que le dio a su nuevo movimiento, el Frente de la Esperanza, le permitió duplicar en votos a las otras agrupaciones, incluido el justicialismo.

Y a fines de 1994, la Justicia provincial, luego de un fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, declaró nulo el juicio político a Escobar y lo restituyó como gobernador, renunciando Rojas.

Su propuesta —que incluyó reducciones de haberes a los empleados públicos— fue plebiscitada por el electorado que lo respaldó ampliamente en las elecciones de 1995, reeligiéndolo gobernador —llevando como compañero de fórmula a Rogelio Cerdera, luego fallecido— y dándole una cómoda mayoría en la Cámara de Diputados. Fue reelecto con 47,9% de los votos, imponiéndose por amplio margen frente a la coalición Alianza Federal, que obtuvo el 28,68% de los votos.

Ya con Escobar nuevamente en el poder, el menemismo volvía a San Juan. Como buen discípulo del Presidente, Escobar impulsó privatizaciones en la Provincia, como el Banco de San Juan, o Servicios Eléctricos Sanjuaninos y transfirió la Caja de Jubilaciones, fuente de permanentes conflictos y acomodos y causante de un gran “agujero negro” en el presupuesto provincial.

Proyección de Uñac a nivel nacional 

Según el exgobernador en algún momento charló sobre esta posibilidad con el Sergio Uñac. “Yo le dije que si él tiene el anhelo de llegar, yo lo voy a acompañar donde sea. Pero creo que sería un orgullo que un sanjuanino llegue al sillón de Rivadavia”, amplió.

“Soy de los que piensan que Uñac está en el momento justo en cuanto a la edad. Es un hombre que supo proyectarse a nivel nacional, es muy equilibrado y audaz. Creo que en algún momento debería ponerse a comandar el grupo de gobernadores para llegar a donde quiera llegar”, manifestó Escobar.

Además Escobar se refirió al momento de la provincia, y aseguró que está bastante equilibrada. En ese sentido destacó el orden que hay en el territorio sanjuanino. “Uñac está gobernando con apenas 50 años. Tuve la oportunidad de conversar con él y le dije no te podes dar el lujo de fracasar. Creo este es el turno de los 40 y 50 años, es esta generación y el turno de aquellos que tienen más fuerza”, concluyó.